Cuando un anime cambia de estudio, lo primero que muchos fans hacen es comparar el dibujo. Sin embargo, un cambio visual casi nunca se explica solamente por el nombre de la compañía. Dirección, diseño de personajes, animadores, fotografía, composición, calendario de producción e incluso el tipo de arco que se adapta pueden transformar la sensación de una temporada.
Esta lista reúne diez casos en los que el estudio cambió entre etapas principales de una misma adaptación y el resultado se nota en pantalla. No es un ranking de mejor a peor. El criterio es identificar diferencias perceptibles en rostros, líneas, color, movimiento, efectos o composición, y al mismo tiempo evitar una conclusión demasiado fácil: que todo cambio positivo o negativo proviene automáticamente del nuevo estudio.